viernes, 17 de febrero de 2012

En mis planes no estaba enamorarme de ti, pero  supongo que nadie puede elegir de quien se enamora. Sin saber demasiado bien como, te convertiste  en todo para mí. Cada noche, antes de dormirme  soñaba despierta con tus abrazos, con el sabor de tus besos y no podía evitar sonreír como una niña pequeña.  Y te juro que cada vez que las cosas se torcían, y pensaba que te perdía mi mundo se venía abajo y nadie más que tú podía devolverme la sonrisa. He perdido la cuenta de las veces que he llorado por lo nuestro, aunque tú nunca me hayas visto, como también he perdido la esperanza de que vuelvas. Te quiero,  no lo vayas a olvidar nunca.
 
La vida me ha enseñado que la gente es amable si yo soy amable; que las personas están tristes si yo estoy triste; que todos me quieren , si yo los quiero; que todos son malos si yo los odio; que hay caras sonríentes, si yo les sonrío; que hay caras amargas, si yo estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo estoy feliz; que las personas son agradecidas si soy agradecido. La vida es como un espejo: Si sonrío al espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida es la misma que la vida tomará ante mí: "El que quiera ser amado, que ame".